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Los Ángeles aprueba posesión de arma para reservistas en medio de masacre en San Bernardino

Todo policía jubilado y de reserva que viva en la ciudad de Los Ángeles, podrá poseer armas de alto calibre con más de 10 balas.

Este aprobación se da en el ayuntamiento el miércoles como modificación al establecimiento de una reciente ordenanza que prohíbe a los residentes de la ciudad la posesión de este tipo de armas.

Tanto el departamento de policía como funcionarios del sindicato habían pedido el cambio con el alegato de que los agentes saben hacer uso del armamento y lo necesitan para protegerse o proteger a otros en situaciones de riesgo.

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La ordenanza original, que fue aprobada en julio con 12 votos a favor, responde a la preocupación de una serie de tiroteos en todo el país y un paso al frente de la violencia, según su autor, el concejal Paul Krekorian.

A nivel estatal, “California prohíbe la venta de este tipo de armas”, dijo Krekorian. “No se pueden vender, no se pueden manufacturar y no se pueden importar. Incongruentemente el estado no ha hecho nada para prohibir su posesión”, aclaro Krekorian.

Cualquier persona que posea las armas de alto calibre debe sacarlas de la ciudad, renunciar a estas para su destrucción por el Departamento de Policía de Los Ángeles o venderlas.

No obstante, este ya no será el caso para los agentes jubilados y de reserva. El concilio votó 11 a favor y cuatro en contra mientras ocurría un tiroteo en la ciudad de San Bernardino.

Enfocándose en esta tragedia, el concejal Mitch Englander, quien apoyó el cambio y quien es un policía de reserva, dijo nunca haber escuchado a un reservista planear un tiroteo.

“Yo confiaría en un agente que ha arriesgado su vida 30 o 40 años para proteger a la comunidad”, aseveró Englander.

Asimismo, Kirk Albanese, el subjefe del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), dijo que el permitirle a este sector poseer las armas podría salvar vidas.

Albanese destacó también que los agentes de la paz que son de reserva no deben cargar consigo las armas cuando no están trabajando.

“Debemos de encontrar la forma de quitarles las armas hasta que estén listos para su trabajo de tiempo entero”, dijo Albanese.

Sin embargo, la enmienda no fue positiva para muchos. Los concejales Nury Martinez, Mike Bonin, Paul Koretz y David Ryu votaron en contra.

Women Against Gun Violence (WAGV) y otros grupos señalaron que el cambio debilita la ordenanza original.

Margot Bennett, cuestionó si existen dantos que indiquen que la posesión de armas entre policías retirados y reservistas puede contribuir a la seguridad del público.

Ante del voto, el concejal Koretz dijo que estaba dispuesto a apoyar el cambio para los reservistas, pero que se encontraba “incomodo” con darle este privilegio a los agentes de policía retirados.

“Si tienes una situación donde alguien se siente con depresión o tiene otros problemas 30 años después de su retiro del LAPD, no hay nada mágico que pueda detener a estas personas de convertirse en un perpetrador”, dijo Koretz.

Chad Cheung, director de la organización sin fines de lucro, CalGuns Shooting Sports Association, indicó en julio no creer que la ordenanza en si pueda combatir la delincuencia.

“Ustedes están prohibiendo la posesión de algo que se puede poseer fuera de los límites de la ciudad”, dijo el director.

“No sé de dónde vienen con esta idea. Yo no creo que haga nada contra la violencia”, agregó.

Señaló que si vive en Burbank y legalmente posee un arma de alta capacidad, “No se puede conducir por la ciudad de Los Ángeles sin infringir la ley.

Información de la ciudad revela que la Los Ángeles se ha convertido en una de las metrópolis con leyes más estrictas en lo que se refiere a la posesión de armas.

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