Estos distritos de California evalúan a las escuelas de forma diferente
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A partir de febrero, un grupo de distritos de California comenzarán la evaluación de sus escuelas utilizando más que sólo los resultados de las pruebas.
El viernes, un grupo que incluye a algunos de los sistemas más grandes del estado y que lleva por nombre CORE presentó ante la Asociación de Consejo Escolar de California en una conferencia en San Diego, su nueva fórmula para evaluar a las escuelas públicas.
Y por primera vez, considerarán nuevos parámetros: Además del desempeño académico, las calificaciones escolares tomarán en cuenta qué tan seguros se sienten los niños en la escuela, las tasas de suspensión, las habilidades que no son evaluadas por las pruebas académicas tradicionales, tales como el auto control, conciencia social y la rapidez con que los estudiantes que no hablan inglés aprenden el idioma, entre otros factores. La idea es evaluar a las escuelas de una manera más matizada que capture una imagen más amplia de lo que sucede en las aulas escolares. El grupo también está dando a conocer resultados preliminares en sus primeros intentos de utilizar esas medidas.
“Hemos sabido durante mucho tiempo que el rendimiento académico es uno de los muchos factores que hacen que una escuela sea buena, pero los distritos CORE sirven ahora como modelo para mostrarnos cómo podemos medir realmente estos factores y mirar más holísticamente los resultados escolares,” dijo Ramón C. Cortines, superintendente del Distrito Escolar de Los Ángeles, en un comunicado. “Los educadores han creado un índice que captura otro tipo de información que es importante”.
“La idea es cambiar la forma como se rinden cuentas de los resultados diseñada para señalar, avergonzar y culpar a las escuelas”, dijo Noah Bookman,director de rendición de cuentas de CORE quien anteriormente se desempeñó como director de la gestión de rendimiento del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles. Describió el nuevo sistema como una “luz que guía”, diseñada para equipar a las escuelas con la información necesaria para mejorar. El índice también contiene estándares para grupos de estudiantes más avanzados los cuales regularmente son pasados por alto.
CORE presenta su esquema mientras el estado de California busca la forma de evaluar a las escuelas. California suspendió el API mientras las escuelas hacen la transición a las nuevas pruebas que están alineadas con los estándares comunes de aprendizaje.
Estas revisiones se producen bajo el contexto de un potencial cambio en la ley federal: Esta semana, la Cámara de Representantes aprobó el reemplazo de No Child Left Behind, por la llamada Every Student Succeeds Act. La ley daría a los estados más poder sobre la manera de identificar y disciplinar a escuelas de bajo rendimiento.
El presidente de la Junta de Educación de California, Mike Kirst, dijo que está esperando los nuevos reglamentos federales, la junta espera reemplazar el API para julio. Al formular el nuevo sistema, Kirst dijo que está vigilando a CORE. Kirst está de acuerdo con el uso de nuevas formas de monitorear el progreso de las escuelas, pero todavía no se convence de la forma en que pesarán los diferentes factores y se les reducirá a un sola calificación.
“De cierta forma, estos indicadores son manzanas, plátanos y naranjas”, dijo él. “Los pones en una licuadora y obtienes un licuado- no veo cómo se puede obtener un número”.
Para el ciclo escolar 2014-15, los puntajes utilizados por los seis distritos CORE contarán en el desarrollo académico en un 60% del total de la calificación. El puntaje académico incluirá gramática y exámenes de matemáticas, así como los índices de graduación a nivel preparatoria, y la preparación escolar para estudiantes de 8vo grado a nivel de escuela secundaria
El otro 40% incluirá medidas para escuelas de diferente rendimiento, tales como el número de estudiantes que tienen inasistencias en cantidades significativas, el número de estudiantes que son suspendidos o expulsados y el número de estudiantes aprendices del idioma inglés que han alcanzado la fluidez.
Comenzando en el año escolar 2015-16, una vez que haya resultados de dos años consecutivos de las nuevas pruebas del estado, el componente académico del índice incluirá una medida de cómo esos resultados cambian con el tiempo. El índice también comenzará a incorporar encuestas administradas a los estudiantes, personal y padres de familia sobre cultura y clima escolar, que busca medir si los estudiantes sienten la escuela como un lugar seguro. Incluirá un componente sobre las habilidades no- académicas “sociales emocionales” de los estudiantes.
Los informes que recibirán las escuelas enfatizan los diferentes factores que componen la evaluación, pero es en gran parte el puntaje general de la escuela por cada 100 lo que determina que viene después. Para las escuelas con menor rendimiento, además de algunas otras que regularmente muestran bajo desempeño entre grupos específicos, se ofrecen apoyos para mejorar, tales como trabajar en conjunto con una escuela de mejor rendimiento que tiene rasgos similares. “Estamos desarrollando la capacidad desde dentro, un grupo externo no viene a decirnos lo que debemos hacer con nuestra escuela”, dijo Bookman.
CORE cuenta con nueve distritos como miembros, pero sólo seis de ellos utilizará el nuevo índice, ya que en conjunto recibieron un permiso del gobierno federal que les permite diseñar su propio sistema de rendición de cuentas y dejar de utilizar No Child Left Behind. Estos distritos son LAUSD, Long Beach, Fresno, Oakland, Santa Ana y San Francisco. En general, ellos educan a más de 1 millón de estudiantes.
Los otros tres distritos miembros de CORE - Garden Grove, Sacramento City y Sanger - junto con el resto del estado de California, están operando bajo los mandatos obsoletos de No Child Left Behind. La exención federal permite a seis de los distritos centrales operar bajo el sistema que desarrollaron. No está claro cómo eso cambiaría al momento que la nueva ley federal entre en vigor.
Los términos de la exención dictan que CORE debe en última instancia, asignar a las escuelas un número específico de calificación. Pero David Plank, un profesor de la Universidad de Stanford y director ejecutivo de Análisis de Políticas de Educación de California, dijo que el requisito “es problemático para lo que CORE trata de hacer y también para lo que la junta estatal trata de hacer. “Asignar un número específico de calificación para cada escuela, dijo, podría continuar alimentando las comparaciones minimizantes entre escuelas, lo cual semeja elegir en un mercado inmobiliario.
“Los padres se basarán en eso”, dijo. ¿Dónde estamos en relación con otras escuelas?, no en nuestro compromiso con la comunidad u otros indicadores. Hay una realidad política aquí: El gobierno federal está exigiendo esto”.
Ustedes pueden encontrar a Joy Resmovits on Twitter @Joy_Resmovits.
Traducción: Diana Cervantes
Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí
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